#EscribirEnColores: Rojo

Mi amiga bloggera Divina Divine ideó un nuevo desafío blogger que consiste en escribir un relato, frase, párrafo o poema inspirado en un color que dirá cada semana.

El color de esta semana es: 

ROJO

A su vez, en su entrada comenta el significado del color a modo de ayuda o inspiración a la hora de crear el escrito y aquí les comparto el significado que subió de este color y seguidamente mi micro relato.

El rojo simboliza el poder, la acción, color al que se asocia con la vitalidad, la ambición y la pasión. El rojo aporta también confianza en sí mismo, coraje, valentía y una actitud optimista ante la vida. Éxito, triunfo, guerra, sangre, fuerza, pasar a la acción y alcanzar sus metas.

Primer Amor

El fue mi primer amor y estábamos locamente enamorados. Como sea, aún así era muy joven y sentía que no estaba preparada para una relación tan seria así que elegí mi carrera por sobre el amor… Sin embargo vez que lo veía recordaba todos los momentos que vivimos y mi rostro no dejaba de ponerse rojo.

Pasaron los años y lo volví a ver, el color de mi rostro cambió como la rapidez que cambia el semáforo, estaba de compras con su…. hijo. 

Me vió y me saludo.

Le devolví el saludo un poco tímida. 

Con la mirada decidimos ir a sentarnos en un café, él aún recordaba mi café favorito: late tres leches sin azúcar. Yo había olvidado el favorito de él. Estuvimos sentados por horas, al principio solo hablamos cosas triviales, luego en silencio mirando la multitud y luego hablamos de todo, hasta con ambos nos confesamos que el tiempo que estuvimos juntos fue el mejor de nuestras vidas.

Luego llegué a mi casa y no pude evitar preguntarme “¿qué hubiese pasado si?” sin darme una respuesta a mi misma y simplemente lloré… lloré todo lo que no lloré esa vez y no paraba de repetirme no lo dejes ir de nuevo, aunque sabía que ya era tarde.


Esa ha sido mi participación en el #EscribiendoEnColores, muchas gracias por leer.

Cariños,

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Escribir Jugando #1

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Las voces del bosque

Siempre me había preguntado ¿a dónde van las almas de los cuerpos que dejan de latir?

Tenía 10 años y creía en las supersticiones como lo peor que me podía suceder. Tenía 10 años y aún recuerdo la neblina que cubría las calles ese día, espesa mas no blanca. Caminaba sin saber a dónde iba, sólo rodeada de mantos fríos hasta que lo vi. Era el gato negro más hermoso y, rompiendo todos mis esquemas, lo seguí. Llegamos al bosque, escuché voces puras y claras… supe que mi cuerpo ya no era mío y que ahora pertenecía a ese lugar.

Un nuevo día, una nueva entrada, una nueva historia…

Hoy les traigo este breve relato de 100 palabras que creo “El Blog de la Lidia” en donde el primer día de cada mes publica la temática a seguir. Por lo que estuve viendo, ya han pasado varios meses desde que inicio esto, así que este es el primer relato con el que participo.

Aquí les dejo el reto de noviembre.

Byeee!

Cami Aranfu

Un pasado presente en el futuro (de mi autoría)

Era como si fuera otra persona caminando por aquel lugar… el mismo de siempre, pero sintiendo por primera vez que no lo conocía. Aquella brisa… diferente, aquella energía distinta. ¿En qué momento todo cambio?

Escuche esa voz familiar que me decía “ha ido ocurriendo lentamente frente a tus ojos” y en silencio me hablaba de emociones idas, de historias pasadas y de sueños perdidos en la cotidianeidad.

A pesar de esa sensación de amnesia, de ese momento de confusión, pensé que caminar por aquel lugar nuevo me enseñaría todo lo que siempre supe y nunca vi, y gracias a esa voz y mi curiosidad, continúe mi andar. Vi que todo estaba en su lugar, pero ¿qué marcaba aquella diferencia con el pasado?

Y sin previo aviso, aparecieron sombras que poco a poco tomaron color y se fueron convirtiendo en personas, con las que compartí y viví momentos alegres y tristes, de indiferencia y comunicación; con las que quería vivir la realización de mis esperanzas prendidas… y comprendí que fui yo quien causó todo, que tú, él y ellos lo hicieron, que nosotros no nos dimos cuenta a tiempo del daño causado, ¿qué podíamos hacer?

Necesitábamos un toque de perdón por nuestras acciones, si no perdonamos lo que hacemos y otros hacen… ¿cómo enseñar a hacer o no hacer cosas?

Y era como si no estuviera, la gente pasaba al lado mío y no miraba… me paré a pensar, me faltaba fuerza para avanzar… y me vi, a unos pocos metros frente a una pared… esa pared, ya no era la misma, y comprendí que el lugar ya no era igual… y se aclaró todo. Ese lugar había dejado de ser único, dejado de ser todo lo que lo hacía especial para mí y para todos.

Despierto… esperando que todo fuese un sueño, y pienso que no es tarde…

En nuestra memoria, los recuerdos encontraremos, cuidaremos y dejaremos fluir. Nunca es tarde, nosotros podemos, ellos pueden, tú puedes… volver a empezar, recapitular, mantener en el tiempo los recuerdos del ayer representados de distintas formas, para que nos muestren que siempre conoceremos que ocurrió antes… y como los que estarán después, podrán saber que ocurrió hoy.

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Esto lo escribí para un concurso, espero les guste.

Saludos,

Camz

Twitter: @camiaranfu