Bizantino

No puedo olvidar el como nos pusimos ese día por esa tontera que sé que ambos al recordarlo nos arrepentimos. Llevábamos años juntos, compartimos tantos momentos, tantas historias. Nos decían que éramos el uno para el otro y que fuimos destinados a conocernos, pero no. Sabemos que fue todo un mal entendido y por el miedo a dar el siguiente paso en nuestra relación y después de los siete “no” que te dije, la conversación se torno bizantina y supe que no había vuelta atrás. Pero debes reconocer que no era el momento ni el lugar para proponer esa brillante idea que hace tiempo ya habíamos conversado y discutido más de una vez y con ello rompiste una promesa innata que se forjo entre nosotros y un acuerdo de palabra. Fue nuestra única y más fundamental regla y aunque tú ya sabías mi respuesta, preguntaste igual. Te amo y no se si alguna vez este sentimiento deje de existir, pero si no eres capaz de entender la realidad, mi realidad, debo dar un paso al costado y dejar que sigas adelante tu camino y cumplas el sueño de ser papá, pues eso yo no te lo puedo dar. Esperar se ha vuelto mi rutina diaria. El bus que me lleva a mi lugar de trabajo es imprescindible y siempre salgo con mucha anticipación a la hora programada aunque esta nunca se cumpla. Podrán llegar a pensar que odio esperar o que soy una persona que previene sin razón, pero me gusta esperar, aprovecho de sentarme en la única picada abierta a las 6:30 de la mañana, donde siempre tomo con café mañanero y la mesa frente a la ventana mirando al paradero. En eso, un día normal, veo una escena que me derritió el corazón aunque igual me incomodó. Frente a mi, a través de la ventana vi como una madre con su hijo se abrazaban y lloraban (supongo eran madre e hijo, no escuché nada) sin embargo lo hacían sin aspaviento alguno, como si ese fuera el último día que se verían las caras. Pasaron los minutos y salgo del lugar, me di cuenta que el chico estaba solo, una mochila a sus pies y una chaqueta bajo el brazo. La madre ya iban la esquina y sólo pude notar el temblor en sus hombros a cada paso que daba. No los volví a ver.

Definición de Bizantino

La R.A.E. define bizantino .como:

  1. adj. Natural de la antigua ciudad de Bizancio o de su imperio.
  2. adj. Perteneciente o relativo a Bizancio o a los bizantinos.
  3. adj. Perteneciente o relativo al arte que surge en el Imperio bizantino en el siglo IV y se extiende en los siglos sucesivos.
  4. adj. Dicho de una discusión: Artificiosa o demasiado sutil.

Como podrán notar, yo usé la cuarta definición para realizar este breve relato.

No se olviden que pueden subir sus ideas, opiniones, pensamientos, etcétera, con un máximo de 200 palabras. Voy a estar al pendiente estos 7 días para leerlos a todos y todas, así que no se olviden de avisarme para ir a ver sus publicaciones.

Si quieren saber en qué consiste esta dinámica entra <<aquí>> o pinchando sobre la imagen de abajo.

Muchas gracias por leer una vez más. 

Cariños,

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4 comentarios sobre “Bizantino

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